
Un trayecto normal es un pequeño espectáculo
La compré medio de broma y ahora es lo primero que me preguntan cuando paro en el bar. La gente flipa con las tortugas.
Dudaba de si entraría en mi integral y se ajusta perfecta. Se pone y se quita en un momento.
Se la regalé a mi novio por su cumple y no se la quita del casco. Ya me han pedido dos colegas de dónde la saqué.
Los niños del barrio alucinan cuando arranco. Me siento un poco famoso en cada semáforo, la verdad.
El peluche es más suave de lo que esperaba y se nota bien hecho. Por el precio no me quejo nada.
Tenía miedo de que se saliera a velocidad, pero bien ceñida no se ha movido ni en autovía.
Se la compré a mi hijo para su primera moto y le hizo una ilusión tremenda. Repetiría sin dudar.
Llega en una bolsa sencilla pero el producto en mano se ve currado. Me sorprendió el detalle de la banda roja.
Muy chula y llama la atención. Le doy 4 estrellas porque en mi casco modular queda un pelín justa, pero entra.
Fan de las tortugas desde crío. Ver mi casco así me saca una sonrisa cada mañana antes de ir a currar.
Cumple lo que promete. No cubre la visera ni molesta al conducir, que era mi duda principal.
Regalo perfecto para mi cuñado motero. Se quedó con la boca abierta al abrirlo.
Pensaba que sería una tontería que se estropea a la semana y llevo un par de meses usándola sin problema.
Me la recomendó un compañero del grupo de rutas y ya la llevamos tres. Parecemos un equipo.
Se lava a mano de sobra y queda como nueva. Muy fácil de mantener.
Por menos de lo que cuesta una cena ya tengo el casco más divertido del parking del trabajo.
Está genial, cumple. Solo aviso de que hay que ceñirla bien la primera vez para que quede recta.
Llegó antes de lo que ponía y ese finde ya salí con ella puesta. Contento.
Más visible en carretera y encima molona. Mi madre está más tranquila de que me vean.
Buena compra, sin más historias. Es justo lo que se ve en las fotos.